Técnicas de respiración

¿Sabías que mediante la respiración puedes lograr una conexión perfecta entre tu cuerpo y tu mente?

Las técnicas de respiración generan múltiples beneficios en nuestro organismo y en nuestro estado mental, ya que mediante una correcta respiración podemos relajarnos y controlar por ejemplo, el insomnio, la ansiedad y el estrés general.

Una buena respiración influye en nuestro estado fisiológico y corporal, por lo que es muy importante conocer las diferentes técnicas de respiración que puedes aplicar para obtener una mejor calidad de vida.

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¿En qué nos benefician las técnicas de respiración y qué tipos hay?

Controlar la respiración se encuentra entre los métodos naturales más efectivos para calmar a nuestro cuerpo y nuestra mente, algo que se conoce hace milenios, ya que las culturas orientales y budistas han utilizado estas prácticas con estos mismos fines.

El control de la respiración es la base de la mayoría de los ejercicios de mindfulnes y meditación.

Entre los beneficios más importantes de la correcta respiración se encuentra una importante estimulación del sistema parasimpático, es decir, el continuo funcionamiento de todo nuestro organismo cuando nos encontramos durmiendo, así como también es un propulsor del sistema simpático, que es aquel que se encarga de hacer funcionar a nuestro organismo cuando despertamos.

No son muchas las respuestas automáticas de las que los seres humanos tenemos total control y una de ellas es la respiración, siendo la otra el movimiento de nuestros párpados.

1.      Respiración diafragmática o abdominal

Llevando todo el aire que inspiramos hacia la parte inferior de los pulmones, es una práctica de respiración diafragmática.

Verás que tu abdomen se hincha por completo con todo el aire que has incorporado a tu organismo y para realizar esto pones en actividad a tus músculos del diafragma, es por ello que lleva el nombre de diafragmática.

Estamos acostumbrados a que las personas siempre quieran lucir un vientre plano, y por ello es que la mayoría de las personas pueden ver como poco natural este tipo de respiración, y es que por lo general solemos mantener nuestra respiración en la parte alta de los pulmones, algo que también puede ser consecuencia de la tensión o el continuo estrés.

Gracias a la respiración abdominal o diafragmática puedes llevarle a todo tu cuerpo un flujo de oxígeno mucho mayor, para que este tenga un correcto funcionamiento, siendo también beneficioso para nuestro corazón, ya que tanto el ritmo cardíaco como la presión sanguínea descienden considerablemente.

2.      Concentración de la respiración

Si quieres una respiración integral, esta técnica que incluye palabras, imágenes o frases para enfocarte puede servirte de mucho, ya que logras focalizarte, y de esta forma reducir el estrés y las tensiones.

Piensa en una palabra que te genera paz, o aquella expresión que te saca una sonrisa. Este tipo de palabras son importantes para lograr la relajación necesaria, y salir de los pensamientos cotidianos.

Palabras como “relax” “paz” o “soltar” pueden ser algunas, pero no son las únicas, ya que cualquier forma de que tus pensamientos se relajen te puede servir.

La idea es que tu consciencia llegue hasta las respiraciones que estás realizando, mientras puedes alternar entre respiraciones superficiales y profundas, para que notes la diferencia de expansión de tu abdomen y tu pecho.

Con cada exhalación libera un fuerte suspiro y comienza de esta forma la actividad de enfocar, ya sea en una imagen de tu agrado que te relaje, una palabra o una frase que te lleven a un estado de bienestar.

Imaginando que el aire que ingresa es el que te aporta vida y te da la vitalidad necesaria, y que el aire que exhalas es la liberación del estrés y de las cargas negativas puedes llegar a un estado de concentración que te traerá una gran paz y calma.

3.      Respiración alternativa por las fosas nasales

Está comprobado que la respiración de forma alternada por las fosas nasales aporta grandes beneficios al organismo, como la reducción de la frecuencia cardíaca y por lo tanto, una mejora de nuestra función cardiovascular.

Solo debes posicionarte en un lugar en el que encuentres la mayor comodidad posible y llevar tu mano derecha hacia tu nariz, ejerciendo una presión con el dedo índice en tu fosa nasal izquierda, con el objetivo de taparla.

Una vez que hayas exhalado debes utilizar tu pulgar derecho para cerrar de forma suave la fosa nasal derecha, para después volver a presionar tu fosa nasal izquierda e inhalar, pero esta vez, la exhalación se realizará por la fosa nasal derecha, por lo que una vez que hayas inhalado, debes destapar tu fosa nasal izquierda y tapar la derecha.

Terminando la última exhalación del lado izquierdo,  notarás los beneficios de este tipo de respiración.

4.      Respiración profunda

Uno de los mayores beneficios de este tipo de respiración es que nunca queda aire atrapado en los pulmones, por lo que estos siembren tendrán el aire más fresco que se pueda obtener en una sesión de respiración.

Si tiras los codos hacia atrás levemente notarás la expansión de tu zona pectoral, y ese es el momento de realizar una inhalación profunda por las dos fosas nasales. Una vez que hayas incorporado todo el aire, debes retener la respiración durante 5 segundos, para después exhalar de forma leve y también por la nariz.