Cómo funciona el tren japonés de levitación

tren japonés de levitación

Los trenes bala, igualmente conocidos como trenes de levitación magnética, se caracterizan por suponer un tipo de transporte que opera a través de tecnología de levitación magnética, la cual ha sido desarrollada tanto por ingenieros alemanes como japoneses.

Así, por un lado los ingenieros alemanes suelen referirse a su método bajo el nombre de “suspensión electromagnética”, y por el otro, los ingenieros japoneses hacen referencia a su método denominándolo “suspensión electrodinámica”.

En cualquier caso se puede decir que lo que se encarga de elevar los trenes sobre las vías consiste justamente en el uso de imanes, lo que quiere decir que no resulta preciso entonces utilizar ningún tipo de ruedas.

Ahora bien, cabe señalar que una parte de la naturaleza de los seres humanos siempre ha consistido en intentar mejorar aquello que ya tiene a su disposición con el fin de conseguir otra cosa que sea más beneficiosa, ofreciendo experiencia y servicio, al mismo tiempo que se reducen los costes.

En este sentido, dentro del ámbito específico de los servicios y productos, esto suele tratarse de una realidad que es posible ver cada día con facilidad, por lo que incluso se podría decir que los trenes de alta velocidad consisten en una clara muestra de esos avances que buscan poder proporcionar una experiencia mejor.

¿De qué manera funciona el tren de levitación japonés?

Pero de qué manera funcionan en realidad estos trenes y específicamente, cómo funciona el tren japonés de levitación, es lo que estaremos explicando a través de este post.

El tren japonés de levitación se caracteriza por funcionar a través de un sistema de levitación magnética, el cual utiliza motores lineales que se encuentran instalados de forma estratégica cerca de los raíles, y además logra hacer que el campo magnético sea capaz no solo de elevar el tren alrededor de 10cms sobre los raíles, sino también de impulsarlo, eliminando de esta manera el contacto entre ambos y en consecuencia, causando que el único elemento de fricción que exista consista en el aire.

En esencia, la suspensión electrodinámica a través de la cual funciona el tren de levitación japonés, opera mediante imanes de repulsión. De este modo y mediante dicho método, la fuerza de levitación magnética es la que se encarga de lograr que el tren se mantenga en una posición estable al asegurarse de equilibrar todo su peso.

Asimismo, cabe señalar que este método funciona a través de bobinas electromagnéticas que se encuentran ubicadas en la vía, y también de imanes superconductores súper enfriados instalados en los vagones que conforman el tren.

De esta forma, en el momento en que los trenes se encuentran cerca de las bobinas, se produce una corriente la cual se encarga de hacer que el tren pueda levitar alrededor de medio centímetro sobre la vía, manteniéndose centrado.

Estos trenes tienen la capacidad de alcanzar velocidades aproximadas de hasta 300 millas por hora, e incluso más.

Además, cabe señalar que cada tren cuenta con una fuente de alimentación de batería la cual podría ser activada por los operadores en caso de que se presente algún apagón y de esta forma, impedir que se produzca una parada repentina en medio de la levitación, la cual podría causar un posible choque.

También es apropiado mencionar que se suele recomendar que las personas que tienen marcapasos no viajen en trenes de levitación, dado que los campos magnéticos podrían interferir con estos dispositivos médicos.

El tren japonés de levitación

Es apropiado señalar que Japón destaca por haber sido el primer país que introdujo dentro de sus sistemas de transporte los trenes de levitación, también conocidos como Maglev (por la mezcla de magnético y levitación).

Su primer modelo fue construido en 1964, con ocasión de los Juegos Olímpicos, con el fin de transportar a los deportistas y era capaz de alcanzar una velocidad aproximada de hasta 210km por hora, lo cual resultaba bastante veloz para aquel entonces.

Como señala su nombre, la levitación de estos trenes se produce como resultado directo de la repulsión magnética que se produce entre la vía y los vagones, así, en aquellos momentos donde los trenes se encuentran detenidos, suelen descansar en sus ruedas creadas con goma, y a la hora de comenzar con el movimiento lo hacen con lentitud sobre ellas, a fin de lograr de esta forma que los imanes que se encuentran en su parte inferior puedan interactuar directamente con aquellos que están en las vías.

Cuando logran alcanzar los 150kms por hora, el  nivel de fuerza magnética resulta ser lo suficiente fuerte como para permitir que los trenes sean levantados alrededor de 100 milímetros del suelo, lo cual elimina por completo la fricción y permite que se alcancen velocidades cada vez más elevadas.

Cabe señalar, de igual manera, que la mayor ventaja con la que cuenta esta clase de transporte consiste precisamente en el hecho de que resulta mucho más rápido, silencioso y suave en comparación con cualquier otra clase de transporte público.

Pero eso no es todo, ya que al evitar tanto el roce como la fricción generada entre los elementos, resulta mucho más sencillo sacarle mayor provecho no solo a la velocidad que puede alcanzar el tren, sino también al uso de energía.

Para terminar, es apropiado decir que el tren japonés de levitación cuenta con una tecnología de levitación magnética que resulta sumamente extraordinaria, debido a que dispone de un potencial capaz de superar los 6.440km por hora cuando se utiliza dentro de algún túnel al vacío.

 

 

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