Cómo hacer botellas sensoriales paso a paso

botellas-sensoriales

Las botellas sensoriales son perfectas para los bebés y los niños, gracias a que aportan muchos beneficios para el primer y segundo ciclo, es decir, entre 0 a 6 años.

Aunque las botellas sensoriales se pueden comprar, se tiene la opción de prepararla de forma casera y conseguir un buen resultado, sin tener que gastar mucho dinero y con la garantía de que los niños las disfrutarán al máximo.

Pasos para preparar botellas sensoriales

Las botellas sensoriales se pueden preparar de muchas maneras, la elección dependerá de la capacidad sensorial que se quiera potenciar, o la finalidad pedagógica que se quiere estimular.

Hay botellas sensoriales pensadas para estimular la capacidad visual, aumentar la atención, o potenciar las capacidades auditivas, por ejemplo. Las opciones son muy variadas y se pueden preparar varias para ofrecer un mayor estímulo a los niños.

De igual manera, la elaboración de las botellas sensoriales es igual en todos los casos, esto permite seguir los mismos pasos y obtener excelentes resultados.

Lo más recomendado es usar botellas de plástico, dado que no se romperán sin importar las veces que los niños las tiren al suelo, o las golpeen con otros objetos. Botellas menores a 200ml son mejores opciones, dado que son fáciles de agarrar por sus pequeñas manos.

Una vez seleccionados los materiales a utilizar, como macarrones, flores plásticas, abalorios, arroz, hormigas de goma o botones, por ejemplo, se introducen en la botella de plástico.

Es importante cerrar muy bien el envase para que los niños no puedan acceder a su contenido y lo rieguen por todo el suelo. Además, si se utiliza agua para su preparación, terminarán mojando el suelo.

Para prevenir accidentes, se puede pegar la tapa de la botella con una pistola de silicona, de esta manera será imposible que la abran y se lleven el contenido a la boca. En cualquier caso, la actividad con las botellas sensoriales tiene que ser vigilada siempre por los padres.

Lo recomendado es siempre elegir objetos que sean coloridos, esto llamará la atención de los más pequeños cuando jueguen con las botellas sensoriales.

Mejores ideas para botellas sensoriales

Una gran cualidad de las botellas sensoriales es su versatilidad, la posibilidad de colocar cualquier contenido en su interior la convierten en una gran opción para estimular a los niños pequeños.

Entre las mejores ideas para prepararlas, las siguientes opciones son las más destacadas por ser atractivas y estimulantes.

1.      Océano

Se trata de una botella que se debe preparar con agua, aceite corporal de bebé y colorantes, uno alimentario liposoluble y otro en gel hidrosoluble. También se pueden colocar perlas transparentes y miniatura de animales, como un pulpo o peces.

Es una botella recomendada para observar desde la luz natural o en la mesa de luz para crear un efecto más atractivo. Si se mueve a un lado a otro, es posible ver como el líquido forma olas.

2.      Dinosaurios

Los dinosaurios siempre llaman la atención de los niños, por eso, una botella con ellos como protagonista siempre funcionará. Hay muchos juguetes pequeños de dinosaurios en el mercado, por lo que no es complicada hacer la botella sensorial.

Lo divertido de esta botella es que se puede usar una mayor cantidad de arroz, el cual se puede pintar de verde y marrón para conseguir un efecto de naturaleza, e introducir los dinosaurios pequeños.

Cada vez que los niños muevan la botella, estos aparecerán poco a poco, descubriendo siempre nuevos dinosaurios en diferentes lugares.

3.      Purpurina

Otra buena opción es la botella sensorial con purpurina, conocida como botella de la calma, porque visualmente tienen un efecto bastante relajante que ayudará a los niños a calmarse cuando se concentren viendo a la purpurina y confetis moverse de un lado a otro.

4.      Juguetes brillantes

Hay juguetes que brillan en la oscuridad, estos son perfectos para los niños que tienen miedo a la oscuridad, dado que proporcionan la suficiente iluminación para que puedan calmarse.

Es la botella sensorial más fácil de elaborar, únicamente requiere de llenarla con agua e introducir los juguetes, como animales o insectos, y listo. Lo recomendado es elegir juguetes que sean del gusto de los niños.

¿Por qué hacer botellas sensoriales?

Para los niños, las botellas sensoriales son excelentes aliadas durante su crecimiento y desarrollo, principalmente en las etapas infantiles que inician a los 0 hasta los 6 años.

Con las botellas sensoriales el desarrollo de los músculos del brazo y de la mano aumenta la fuerza de los niños, incluso su coordinación óculo/manual, así como la psicomotricidad fina, se ven potenciadas.

Los niños también desarrollan las capacidades sensoriales auditivas y visuales, por el sonido que producen las botellas y por como se ve su interior.

Gracias a ellas los niños pueden mejorar su atención y concentración, dado que ponen toda su atención en el movimiento o sonido que hacen los materiales, o bien, para encontrar un material en específico en su interior.

Las botellas sensoriales generan curiosidad en los niños, incentivando el interés por explorar lo desconocido. Con ellas se produce una gran sensación de tranquilidad y relajación, lo cual es favorable para su bienestar.

Hacer botellas sensoriales es un proceso sencillo y que permite una gran variedad de opciones, y es que no es necesario gastar mucho dinero y los beneficios que ofrece a los niños son muy variados, favoreciendo su desarrollo y crecimiento motor, cognitivo y emocional al mismo tiempo, dependiendo del contenido usado en las botellas.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *